Desarrollo de Software: ¿cuándo son útiles los prototipos?

 

No es errado decir que muchas empresas, principalmente aquellas que no están orientadas al desarrollo de software carecen en sus departamentos de desarrollo de métodos que combinen calidad y tiempos de entrega. En general suelen tener privilegio los tiempos y recursos asociados a la venta comercial por sobre la capacidad de los departamentos de sistemas para darles soporte.

Aquí es cuando resulta complicado identificar y obtener, de los usuarios de las aplicaciones, los requisitos detallados y la salida esperada de los procesos.  Es en estos casos cuando es bueno trabajar con prototipos que sirvan como mecanismo para la identificación detallada de los requisitos a cumplir por el software.

Entendemos por prototipo a cualquier elemento ‘tangible’ que se elabora para comprender mejor el proyecto o parte de un proyecto.

Los prototipos nos ayudaran además a  definir el alcance del proyecto cuando este no está claro y será además un elemento visible para medir su avance. A su vez los desarrolladores tendrán mayor certeza de que los algoritmos de procesamiento están descriptos según lo esperado.

Otro aspecto importante es comprender que con los prototipos nos aseguramos de darle a nuestro cliente un feedback de lo que hemos entendido y de lo que pretendemos trasladar al desarrollo. También lo comprometemos con la correcta definición y calidad del producto final.  Es común encontrarse con requerimientos que trasladan deseos personales por sobre necesidades reales y que luego se transforman en aplicaciones que no responden al negocio.

Hay que apoyarse en estas premisas al definir un prototipo:

  • Tiempo: el cliente tiene poco tiempo.
  • Terminología: el cliente no entiende de términos informáticos, los desarrolladores no de términos comerciales. El prototipo hace de interlocutor entre ambas visiones.
  • Simplicidad: El cliente desea productos que resuelvan su problema y no que lo compliquen. El prototipo acorta la distancia entre la imaginación del cliente y su real necesidad.
  • Compromiso: El cliente debe sentirse participe y comprometido. El prototipo ayuda fuertemente en esto al permitir al cliente avalar lo que estamos por desarrollar.
  • Económico: un prototipo debe llevar poco tiempo, pues su descarte no debe significar un alto costo